La historia de Jon Davis con Filmora
Jon compagina su trabajo y su vida familiar con la creación de videos para YouTube. Empezó desde cero, aprendió a editar por su cuenta y llegó a superar los 10.000 suscriptores. Filmora le ayudó a establecer un flujo de edición que pudiera adaptar al poco tiempo libre disponible.
El desafío
Cuando empecé a crear videos, no tenía experiencia en edición y contratar a un editor profesional no encajaba en mi presupuesto. Tenía que aprender por mi cuenta, pero muchos programas me parecían demasiado complejos: demasiados controles, líneas y opciones para alguien que comenzaba desde cero. Además, necesitaba una herramienta que pudiera aprender sin dedicarle más tiempo del que ya exigían mi trabajo y mi familia. Fue entonces cuando encontré Filmora.
Cómo me ayudó Filmora
Para obligarme a practicar, me propuse crear 100 videos en 100 días. No es un reto que recomendaría necesariamente a todo el mundo, pero en mi caso la constancia aceleró el aprendizaje. Con Filmora fui incorporando efectos, títulos y transiciones a medida que entendía mejor mi propio estilo de edición. También reuní mis recursos y funciones más utilizados para acceder a ellos con más rapidez y reducir el tiempo que necesitaba en cada proyecto.
Al empezar, también era importante mantener controlados los costes porque todavía no había monetizado el canal. Filmora me permitió aprender y producir mis propios videos dentro de un presupuesto asumible, sin tener que externalizar la edición.
El flujo de edición de Jon en cuatro pasos
Mi mejor consejo para editar con poco tiempo es crear un flujo de trabajo que puedas repetir. Como suelo editar en sesiones cortas, muchas veces después del trabajo o cuando los niños ya están dormidos, divido cada proyecto en cuatro partes. Así puedo terminar una fase, guardar el proyecto y retomarlo después sin perder el hilo.
Así organiza Jon su edición:
- Paso 1: importo los videos, hago los cortes básicos y elimino el material que no necesito.
- Paso 2: añado B-roll, transiciones y jump cuts para construir el ritmo visual.
- Paso 3: incorporo títulos, gráficos y superposiciones.
- Paso 4: completo el montaje con música y efectos de sonido.
Trabajar por fases me permite concentrarme en una tarea cada vez y avanzar incluso cuando solo dispongo de unos minutos para editar.
